Alexander

El Alexander es un cóctel dulce y cremoso, reconocido por la International Bartenders Association (IBA) como un pilar de la coctelería. Es un trago con historia; de hecho, la versión con Ginebra es anterior, pero esta, con Coñac, se ha convertido en el estándar global por su profundidad y riqueza. Es un clásico que se sirve después de cenar (digestivo) y que cumple la función de postre líquido.

Su fórmula es una obra de arte geométrica: la famosa proporción **1:1:1**. Una parte de espíritu, una parte de licor, y una parte de nata. Esta armonía perfecta hace que el sabor sea dulce sin ser empalagoso, con la calidez especiada del Coñac como contrapunto final.

La Fórmula Perfecta (Insight del Bartender)

La clave es la calidad de los ingredientes base y la **nuez moscada**. Para el Coñac, usa un VSOP (ej. Hennessy o Martell) para asegurar que el sabor a roble y uva añeja se note. La Crème de Cacao debe ser un licor marrón de alta calidad (ej. Bols Dark Cacao o Marie Brizard) para obtener el sabor auténtico a chocolate.

El Secreto de la Seda: Para la nata (crema batida), usa nata líquida fresca con alto porcentaje de grasa (nata para montar) y **agita vigorosamente** en la coctelera. La fuerza del batido no solo enfría, sino que emulsiona la grasa con el alcohol, logrando esa textura de espuma densa y aterciopelada. El toque de nuez moscada rallada es esencial para el aroma final.